Elige aceite
Hoy en día existen muchas formas de acabar un parquet o una chapa de madera, desde barnices hasta aceites. El barniz suele elegirse por su protección rápida y su fácil mantenimiento, pero en Belgiqa optamos conscientemente por un enfoque diferente.
El barniz forma una capa sobre la superficie: sella la madera y crea una película sobre la tabla. Nosotros creemos que la madera debe poder respirar. Por eso trabajamos exclusivamente con aceites que penetran en la madera en lugar de sellarla. Así, cada pieza de madera se mantiene viva, auténtica, cálida y agradable al tacto.
Aceite vs. barniz: mantenimiento y reparación
Una de las principales diferencias entre el aceite y el barniz está en el mantenimiento y la reparación del suelo. Un parquet aceitado ofrece mayor flexibilidad: los pequeños daños pueden repararse de forma localizada sin tratar toda la superficie. Además, el suelo puede nutrirse fácilmente con aceite de mantenimiento a lo largo del tiempo, lo que permite renovarlo varias veces sin perder su aspecto.
En cambio, con un suelo barnizado la situación es distinta. El barniz es más propenso a mostrar arañazos y las reparaciones puntuales son difíciles. En la práctica, esto suele implicar lijar y volver a acabar todo el suelo, una intervención que solo puede repetirse un número limitado de veces.